Vuelta a París!!

.

Volvimos a París y nos despedimos de Gal. Fue entero triste, pero creo que ya estábamos todos medios chatos los unos de los otros, así que nos fuimos en el momento preciso. 

Llegamos y nos encontramos con el Chepa y la Sylvie, salimos a caminar por el Marais y nos comimos unas burgers en el PNY, que primetía mucho. Nos quedamos hasta media noche dando vueltas y nos echamos un ratito en la place des Vosgues. Dormimos nene y con un poco de calor, como Dios manda. 
.

Mar Muerto!!!

En la mañana Gal salió temprano y nosotros nos preparamos para salir a medio día. Hacía un calor de mierda para variar, pero harto más soportable que los días anteriores. Desayunamos nuestro típico cafecito nespresso y yogur con frutas. Salimos tipo 11:30 a la estación de buses con Idan y allí nos despedimos ya que él iba a Tel Aviv para el cumpleaños de su abuela. Fue triste despedirnos del compadrito, quizás más de los que esperábamos, probablemente porque les agarramos harto cariño y fueron muy pulentos al invitarnos a Jerusalem.

Nosotros tomamos el bus con la idea de bajarnos en un pueblo que se llama Ein Gedi y primero ir a un ‘río’ que tiene algunos saltos bonitos antes de bañarnos en el mar muerto. Era sobre todo para pasar el calor de mediodía y aprovechar de remojarnos un poco. Pero no contábamos con que eso estaba a 7 km del pueblo y no nos bajamos en la parada adecuada…! Obviamente cuando cachamos quedamos para la caga, nos tuvimos que bajar en la parada siguiente y ahí nos enteramos que tendríamos que esperar como 1 hora para el bus siguiente, pero quizás el parque ya habria cerrado, etc etc.  Además había como 40 grados, el aire era denso y el sol pegaba duro como un martillo, así que el día de la corneta íbamos a caminar 7 km hasta las cascadas. Terminamos enteros estrenados, peleados y moribundos, pero aún así decidimos ir a hacer dedo.

Mientras caminábamos al camino (que estaba como a 10 min a pata de la parada de bus) pasó un viejo raro en auto y la Spatsy lo paró para que nos lleve. Era un jeep estilo militar, sin puertas ni techo, el viejo solo estaba usando un short (nada de zapatos ni polera) y tenía un perro gigante sentado en la parte de atrás. No hablaba muy bien inglés pero nos pregunto si éramos judíos. Al decirle que no, puso una cara de leve decepción, pero una pequeña luz en su interior lo hizo alegrarse un poco y decirnos: “Pero de todas maneras son buenas personas, verdad?”. A pesar de estar medios enojados mutuamente y moribundos nos cagamos de la risa internamente. El señor nos dejó a la entrada del parque nacional donde estaba el río y nos dijo que cuando saliésemos, él iba a andar por ahí y después nos llevaba a la mejor playa para meterse al mar muerto. Afortunadamente nunca más lo vimos jaja.

El parque era lindo, pero nada tan especial. Quizás era porque se parece a algunas parte de Chile y no era algo tan sorprendente para nosotros. De todas maneras caminamos por el sendero y encontramos un lugarcito con sombra para comer nuestras ensaladillas de almuerzo y mojar las patitas en el río. Habíamos llevado una ensalada de fideos, pepino, aceitunas y jamón, mientras que la otra era de tomate con feta y un poco de jamón. Estaba muy muy rico, el agua del río era “heladita” y era muy rica la sensación de remojarse ahí mientras fuera del agua hacían cerca de 40 grados. Estuvimos un buen rato ahí echados, vimos como se nos acercaban las hormigas porque teníamos comida y les pusimos un pedacitos de pepino lejos nuestro para distraerlas. Fue entretenido ver como se organizan para ir a atacar un pedacito de comida: Primero una lo encuentra, se queda mirándolo como dos minutos. Después se va y vuelven unas cuatro hormigas a repetir el mismo proceso. A los 10 minutos tienes un centenar de hormigas rodeando un pedacito de pepino, mirándolo y acercándose lentamente. Después de unos 5 minutos más algunas se suben encima y se pasean. Nunca supimos si comieron algo o estaban puro weveando, pero antes de irnos las aplasté con una piedrita.

Seguimos subiendo por el sendero y nos topamos con hartas pozas que se formaban, algunos saltos de agua muy bonitos y un montón de gringos medios retrasados que no saben hablar sin gritar. Decidimos bajar tipo 17:30 y tratar de hacer dedo para llegar al lugar donde hay una playa habilitada para meterse al mar muerto. El problema es que estaba como a 25 kilómetros. Nos pusimos en el paradero de bus a hacer dedo a cada auto que pasaba, pero durante 15 minutos no tuvimos éxito. De repente pasa un auto de pacos que para al lado nuestro y nos pregunta si hay algún problema. Les explicamos que tutto bene y que queríamos llegar hasta la susodicha playa, a lo que sorprendentemente respondieron que nos subiésemos y que ellos nos llevaban. Tuvimos una suerte caballa, hombre.

Los compadres hablaban un inglés como la callampa, pero lográbamos comunicarnos más o menos. Eran muy simpáticos y nos contaron hartas cosas del paisaje, del mar muerto, de Masada, un par de chistes y que uno de ellos era judío y el otro musulmán. Además de todas esas amables cosas nos hicieron un interrogatorio pseudo policial camuflado e iban anotando nuestras respuestas en una tablet. “De adónde vienen?”, “Hay muchos musulmanes en Chile?”, “Son pareja?”, “Donde se quedan en Jerusalem”, Etc etc etc etc…. En un momento tuvimos que parar en seco porque los autos de adelante pasaban muy lento al lado de algo gigante y raro que estaba en la mitad de la carretera. Obviamente era labor de los pacos lidiar con este problema, así que el paco conductor se bajó, agarró el objeto (que resultó ser un colchón de espuma gigante) y le dio su merecido, tirándolo al costado de la carretera y prosiguiendo nuestra ruta hasta la playa muerta.

Nos dejaron al lado de la estación de policía que resultó estar al lado del acceso a la playa. El lugar se llama Ein Bokek y es una especie de playa artificial con arena muy falsa, rodeada de hoteles grandes y fancys. La arena estaba hirviendo y afortunadamente encontramos unas sombrillas para echarnos. Estaba bien vacío, así que dejamos nuestras cosas y nos fuimos a flotar al mar muerto. El agua estaba hirviendo y no era algo demasiado agradable, contrario a lo que uno pensaría. La primera impresión fue que era igual que cualquier agua de mar, pero al darse un par de vueltas y levantar las piernas te das cuenta que flotas harto y que el agua se siente mucho más pesada que de costumbre. Nos ardieron un poco las picadas de zancudo y a mí otra parte arrugada cuyo nombre no mencionaré. Al salirnos del agua estábamos con las sales en el cuerpo aún, se sentía jabonoso o aceitoso. Nos fuimos corriendo a las “duchas” que había al lado de la playa y nos enjuagamos. Repetimos el proceso después de descansar una media hora y aprovechamos de sacarnos fotos y videos mutuamente.

Para volver fuimos al paradero de bus y tuvimos que esperar más de una hora. Mientras esperábamos conocimos a una pareja de gordos gringos/iraníes que nos contaron que en Irán se habla persa y que es muy distinto del árabe. La gordita estaba retando a su gordito porque se había demorado mucho en el baño del hotel y se asustó con la idea que perderían el bus. El gordito por su parte estaba confusamente afligido y enojado porque no alcanzó a vaciar su estómago y tuvo que conformarse con hacer pipí, ya que su gordita lo apuraba a muerte.

En el viaje de vuelta dormimos un poquito, pasamos cerca del barrio ortodoxo judío (vimos a toda la gente vestida de maneras bastante primitivas) y caminamos hasta la casa de Gal tapándonos con la toalla, ya que hacía un poco de frío. Galcy nos había esperado con un curry de verduras que no estaba tan bueno y tuvimos nuestra última cena (claramente Jesús, el falso profeta, no estaba en ella).

Paseando por la ciudad Vijea Again

Hoy fue nuestra última ida a la ciudad vieja. Gal salió temprano porque iba a Tel Aviv a trabajar, mientras que Idan estuvo un rato y luego se fue a trabajar al café. Nosotros aprovechamos de ir al mercado y hacerles algunas compras. El calor estaba de lo más diabólico así que salimos recién tipo 16:00 de la casa. El plan contemplaba pasar a dejarle las llaves a Idani y caminar hasta la ciudad vieja. Un poco antes de la ciudad vieja vimos un pasaje comercial que se veía de lo más elegante y pasamos a través de él para cachar la onda de los mala en Jerusalem. Era cualquier wea. Lo único bueno fue que encontramos una tienda de Nespresso en la que compramos cargas de café para los chiquilluelos. En la ciudad vieja caminamos por el barrio armenio, nos enteramos que también son un “pueblo” perseguido y atormentado, cuya historia es poco relevante. Vimos a unos niños judíos muy simpáticos, tenían los rulitos típicos atrás de la oreja y unas kipas medias destartaladas. Eran tres niños que deben haber tenido entre 4 y 6 años y llevaban unas botellas de jugo que deben haber pesado lo mismo que ellos. Se veían de lo más tiernuchos, aunque era triste pensar que niños así de chicos andaban dolor por la ciudad llevando cosas pesadas.

Decidimos ir al monte de los olivos

El día que dejamos nuestro primer hogar de Puchuncos

.

Hoy dejamos el departamento, empacamos nuestras cosas, desempacamos las de la señora y partimos donde el Chepa y la Sylvie. Este día siempre se vio muy lejano y hasta improbable, como símbolo del fin del viaje y de nuestro primer año viviendo juntos. 

Bueno, en pocas palabras nos despertamos tipo 7:30 para desayunar, bañarnos y así poder guardar todas las últimas cosas que seguíamos usando. Sorprendentemente fuimos bien rápidos y no nos quedamos dando jugo por ahí! Hay varias cosas que ya teníamos listas y empacadas en todo caso: el perchero que compramos en IKEA, las mochilas de espalda en que llevábamos las cosas electrónicas más valiosas y un poco de ropa, el saxo y la bolsa con cosas que la Patou nos había prestado. Solamente faltaba guardar algunas cosas de la cocina, del baño y del living que seguían dando vueltas y no sabíamos donde dejar jajaja. 
Hicimos un primer viaje donde el Chepa en que llevamos las maletas grandes y las mochilas mas pesadas, aparte de algunas bolsas con weas. Fue SATANICO!!! Llevar todas esas cosas en el metro, subir y bajar millones de escaleras, perecer ante los ojos del señor y quedar más acalambrados que el teniente Bello. Pero lo logramos y lo peor ya pasó. 
Cuando volvimos a la casa ya eran las 1:30 así que decidimos almorzar empanadas argentinas: dos de carne para la Spatsy, una de carne y otra jamón queso para mi y una de tomate queso para compartir. Un manjar. 
De vuelta en la casa empezamos la tarea más difícil que básicamente consistía en poner todas las cosas de la señora que habíamos guardado y por lo tanto nuestro primer hogar se convertiría gradualmente en la casa de la señora y dejaría de ser nuestro. Básicamente así fue, cambiamos los muebles a su posición original, pusimos sus cosas de cocina y empezamos a poner los adornos horribles. Ya eran las 3:30 cuando estábamos casi terminando y escuchamos el timbre….!!!!! Era la dueña! Que vino para hacer el ‘checkout’ y ver que el depto estuviese en buen estado. Nosotros estábamos a punto de terminar y nos faltaba el último detalle… Poner la muñeca diabólica!! Y un par de otros adornos de ese estilo jajaj. Menos mal que son detalles y todo el resto del depto estaba exactamente igual que como ella lo había dejado, así que la dueña se encontró com el depto como si nada hubiese pasado. Cuando se fue a sentar al living yo corrí a la pieza a terminar de desempacar a la muñeca y compañía, y con eso dimos fin al proceso. 
Nos quedamos un rato conversando con la vieja, nos dijo que el depto estaba muy bien cuidado y que ella estaba contenta que lo hayamos pasado bien. A las 16:00 llegó la lady de la inmobiliaria a verificar el estado del depto y lo primero que la dueña de dijo que fue que estaba todo perfecto y que nosotros no tendríamos que pagar nada, asi que quedamos enteros tranquilos jaja. La señora inmobiliaria sacó la fotos con su ipad para compararlas con las que tomaron cuando recibimos el departamento y se demoró como un millón de años, mientras nosotros seguíamos hablando con la anciana. Todo se pasó de maravillas excepto cuando descubrimos que nos devolvían la garantía como en un mes..!!!! Y quedamos para la cagá porque contábamos con esa money ahora. 
Una vez que se fue la señorita inmobiliaria preparamos nuestras cosas y nos fuimos donde el Chepa y la Sylvie bien cargados (nuevamente). Una vez allá nos reposamos levemente y con prudencia, ordenamos un poco y nos fuimos a caminar por el barrio, lo que obviamente implicó ir al Marais jaja. Caminamos un buen rato, nos sentamos en una plaza a conversar sobre lo triste que es dejar París, nuestro primer hogar y todo lo que habíamos empezado a armar. Estábamos bien tristoncitos en verdad. Dimos unas cuantas vueltas y después pasamos al super a comprar unos ñoquis y otras cositas así, para comer en la noche. El chepa y la Sylvie habían salido a ver algunas cosas administrativas del depto que tienen en el 16ème, así que comimos solitos. 

Paseando en Ginebra

.

Es una ciudad muy finoli, cara y chica. Como un pueblito pero gigante! Esto era un concierto de blues en el cementerio.

Paseamos por el barrio viejo otra vez y aprovechamos de ver las cosas que nos faltaban. En la noche fuimos con Seda a comer a un restorán de sanguchitos al borde del río y en la noche subimos a un cerrito a ver la ciudad desdelo alto. Un manjar. 

.

24 años del Cachimurro

IMG_0920.jpg

Me desperté a las siete para empezar la parafernalia que sería el cumpleaños de mi Maldi. Había comprado unos banderines de papel para adornar el living así que me puse a colgarlos y caché que eran larguísimos! Lavé los platos esmaltados nuevos y los dejé en la mesa. Me puse a cocinar un crumble de ruibarbo, a hacer huevos con jamón, cortar melón con duraznos, tostar pancito…y después de un buen rato fui a despertar a mi Puchunco para que ya viniera a tomar desayuno. Estaba contento y todavía un poco dormido, con olor a tuto. Le di sus regalos, el libro «Valparaíso» de Sergio Larraín y un set de cuchillos Opinel. Digamos que se demoró harto en darse cuenta de que frente a él habían platos nuevos pero bueno, es mi Puchunco.

Yo pensaba en que eso fuera solo el desayuno para después hacer un picnic en el Square de Batignolles, ir al museo Marmottan Monet y después comprar raviolitos en el italiano de Montmartre. Pero bueno..el desayuno era enorme así que no teníamos hambre para hacer picnic, además se nos hizo medio tarde porque nos quedamos organizando y viendo cosas así que tomamos el desayuno/brunch nos duchamos y salimos al museo.

IMG_0910.JPG
Claude Monet, Les Roses, 1925-26, huile sur toile, Paris, Musée Marmottan.

El museo era bonito, especialmente el -1 ya que eran solo obras de Monet. Habían muchos cuadros maravillosos, en los que nos podríamos haber quedado horas mirando y comentando los colores, movimiento y pinceladas. También había una expo de Pissarro muy interesante aunque un poco saturada. Habían unos cuadros muy bonitos que retrataban París.
Hacía un calor terrible así ue no éramos los únicos escondiéndonos en el museo…estaba lleno de gringos jajaja.

Después obedecimos a Joe…estoy con una alegría puaj así que partimos al hospital público cerca de la casa. Después de esperar un buen rato, de sentir el olor a pipi del vago que estaba sentado unos metros más allá, de darnos cuenta de que había otro vago que era medio dueño del baño porque guardaba su Coca-Cola en el water….bueno, entramos y me dieron antibióticos.

IMG_0915.JPG

Salimos rápido para alcanzar a comprar los ravioles! Unos enormes de berenjena con piñones y queso, otros de albahaca y queso pecorino.

Ya en la casa nos hicimos unos Kir, unas papitas fritas con la salsa de yogurt y ciboulette mientras veíamos War Machine. Después los ravioles que quedaron riquísimos y después tuto porque ya no nos daba para más.

 

Última clase grabado

IMG_0858.JPG

Llegué temprano porque tenía que imprimir mi entrega final pero en la micro pensé que tal vez me convenía pasar a cerámica para trabajar en la mañana y grabado hacerlo después de lunch, así fue.

Aproveché de lijar todo lo que tenía para así el lunes poder pintar y hacer más cosas. Terminé el florero y esta vez lo pinte con pistola! fue bacan, va a quedar del one.

Almorzamos con el Maldi en la feria que se pone al lado de mi universidad en Place Monge. Esta vez sí hicimos la fila para probar los sanguches árabes….y nos arrepentimos mucho de no haberla hecho antes! Son lejos los mejores que hemos probado!

Volví a grabado y me dediqué a imprimir mientras conversaba con Françoise, salió su lado más humanos así que estuvo bien esa despedida.

FullSizeRender 29.jpg

En la tarde teníamos invitados al Chepa y la Silvie y yo estaba muerta, me pegué un tutito en la micro jijiji. El Maldi hizo sopaipillas y chancaca mientras yo hacía el pebre, la quiché de cebolla y justo antes que llegaran los tomate con mozzarella y lechuga con garbanzos.

Estuvo muy rico compartir con ellos, nos trajeron el vinito y el mejor tuti-fruti del mundo. Conversamos harto sobre que querían ir a carretear a la casa de la mamá de la Silvia pero la vieja no los dejaba jajaja de que nos van a guardar las maletas mientras vayamos a Israel y blablabla.

Yo me quedé z al minuto que se fueron…

 

Día completo en Torno

IMG_0828.JPG

Fui realmente feliz, decidí tomar las clases de torno en la mañana desde las 10.00h hasta las 16.00h, con un descanso para almorzar todos juntos.

En la mañana les di la forma al florero y al plato para el ajo…no sé para que más usarlo porque tiene una forma media rara….después almorcé un bo bun. El almuerzo es parecido a lo que me pasaba en las clases de bordado en Buenos Aires, todos pelando de los vecinos y el barrio, la copucha que va y vuelve.

En la tarde dibuje una mantequillera francesa para empezar a tornearla y después me fui.

Nos juntamos con el Maldi en una librería bacana que se llama Artazar. Compramos un libro de cocina precioso con recetas riquísimas y un librito de tipografía centrado en el proceso de lectura.

Paseamos un rato por el lado del río y después tomamos las velib para ver si la panadería a la que fuimos con Gal estaba abierta…pero era feriado así que seguimos pedaleando hasta el Caffé Soprano en donde nos tomamos unos Kir muy muy ricos. Tomamos las bicis de nuevo y fuimos hasta MUJI porque queríamos comprar las cucharas de medida y también la taza de medida…así que ese fue el día. Después la 81 hasta la casa en donde comimos unos ñoquis con salsa de tomate.

Teníamos que ir a clases…


El despertar nos llevó al jugo de naranja que nos llevó a conversar y a acurrucarnos y bueno no fuimos a clases.

A las doce tenía que estar en el colegio de los niños para recoger a Mattia y almorzar juntos. En la casa nos esperaban unas zanahorias y manzanas ralladas aliñadas con limón. Y también unos tallarines con tomate.

Hace unos días habíamos hecho un pingüino en arcilla para el cumpleaños del Puchunco así que hoy lo terminamos de pintar. Yo siempre pensé en negro, blanco y amarillo/naranjo pero Mattia me dijo que NO. Así que lo pintamos en todos los colores, solo colores felices así que cuando nos acercábamos al gris o café hacíamos otra mezcla en la paleta de plástico. También pintamos con las manos un papel para después pintar con lápices de cera negro y rasparla.

Me llevó al Monoprix para comprar dulces porque su mamá lo había dejado (no era verdad)…así que en la casa empezamos a contar las monedas y terminamos metiendo un euro (en monedas de 5 o 10) en cada uno de sus bolsillos.

Después llegó Marie Edith así que partimos a juntarnos con el Maldi para ir al museo de Rodin, supuestamente estaba abierto en la noche pero…ya no. Así que caminamos un poco, pasamos por la plaza de Chile que no tenía nada de nuestra patria. Entramos a Invalides pero no a la tumba porque era tarde…en todo caso pasé con unas tijeras muy corto punzantes y los militares no cacharon! Conversamos un rato y decidimos ir al Grand Palais para visitar la Expo sobre los Jardines.

IMG_0725.JPG

Cuando estábamos en la fila para que nos revisaran si teníamos explosivos una señora se pone a decir en voz alta: «pero cómo vamos a perder la entrada, hay que usarla…si alguien dijera que la quiere…» y yo, ni tonta ni lesa, le dije que yo la quería! Así que entraríamos por la mitad del precio…el tema fue cuando escanearon mi entrada y descubrieron que ya estaba usada. Bueno la señorita me dejó pasar igual así que la hicimos del ONE.

La exposición no llenó nuestras expectativas, habían cuadros maravillosos pero también había muuuuucha mesera de relleno.

Volvimos a la casa muertos y con mucha hambre. El Puchunco había descongelado una carne así que estábamos obligados a comer en la casa. El tema es que la carne no era nada de rico así que bueno….por suerte habíamos comprado aperitivo!!

 

Paseo por el Marais solita

El día estaba rico, con el sol justo y necesario para disfrutarlos y andar en chalupas. Yo tenía que estar después de almuerzo en la u para que Dirk me escribiera un papel sobre el workshop que hicimos y después tenía que ir a imprimir…pero no me dejaron porque había mucha gente así que media enojada me fui caminando hasta llegar al Marais. Quería que nos encontraremos con el Maldi pero no se dio.

Me tomé un heladito de limon de pica con albahaca, me fui a sentar a la Place des Vosges y disfruté la tarde. Caminé harto, encontré otro regalo para el Puchunco y después partí a la casa en la que me esperaba el Cachimurro tocando saxo.